Si se tiene K y A de diamantes y las barajas comunes son: 2 y 7 de diamantes, 10 de trébol y 2 de picas, existe la posibilidad de ganar, además de si sale un diamante, con un rey o un as. También, aunque más distante, puede que el as termine imponiéndose. Cabe la posibilidad de que el contrincante fuera, a su vez, a un proyecto trunco o que estuviera mintiendo.
Tenderemos a ver cuando:
- El nivel del rival sea bajo, ya que las peores chances ofrecidas se compensarán con retornos más altos a la hora de espejar.
- Mientras menos evidente sea el proyecto al que se va. Las mejores escaleras, en este sentido, son aquellas al doble hueco (doublegutshot).
- Sospechamos que el rival tiene un gran juego, pero de salir ese proyecto quedará por debajo del nuestro. Aunque los dos sean perdedores, los segundos juegos poderosos pagan más que los débiles. Cabe aquí el ejemplo en el que se tenía Q4J+ con flop de:
10V 7+ 94
Cuentan con el proyecto de una escalera a dos puntas. Si sale la K, tendrán un buen juego. Pero si sale el ocho y alguien tiene la J, tal como se explicó, se lo llevan puesto.
- Si hay muchas fichas detrás de lo que se está apostando. Esto es, si el stack de ambos es profundo.
En cambio, será preferible ir al mazo cuando:
- El rival sea de jerarquía, porque nos negará las chances implícitas -yendo al mazo- cuando el proyecto se dé.
- Exista el peligro de que aún espejando se pierda el pase, porque era en definitiva un proyecto a morir. Puede suceder cuando las barajas comunitarias están pareadas: tenemos A y 9 de trébol y las del paño son 2 y 10 de trébol y J de corazones y J de diamantes. Aunque salga un trébol en 5ª seguiremos perdiendo, probablemente todas las fichas, ante 10 de diamantes y 10 de picas. Sucede lo mismo si se va a un proyecto a color sin el as, o en el de la escalera, al ir al proyecto del extremo idiota.
- El proyecto sea muy evidente. Como en el caso de tener el as y el paño dé el proyecto a color a 4 barajas.
