La resultante de estos dos argumentos es que las veces que mientan serán muy pocas.
Una vez que este punto quedó aclarado, estamos en condiciones de presentar un movimiento típico en el que se aplican íntegramente el requisito y los conceptos a los que hicimos mención.
Dos barriles
Es un tipo de bluf en el cual se tiene en mente modular las apuestas en dos etapas: un barril en el turn y otro para el river.
Estarán frente a este escenario cuando no tengan un juego armado en el turn. A pesar de ello, todas las piezas están en su lugar. El momento ha cristalizado:
1. El rival tiene capacidad de foldeo.
2. Cuentan con un stack que infunde respeto.
3. Régimen dosificado. No sólo han seleccionado rigurosamente a las manos aspirantes sino que las mentiras van a quedar camufladas en un montón de apuestas de valor. Habrán conseguido poner a sus rivales en un verdadero aprieto cuando se vean enfrentados a las apuestas que les manden en el turn y el river.
¿Cómo se explica esto?
Por la teoría del juego. Una suposición: de 10 veces que mandan fuerte en el turn y el river, en 8 tendrán juego jerárquico y en 2, nada. En este momento estamos concentrados en las 2 de puro bluf, pero al rival no se le presentan los acontecimientos de ese modo. Ver, para él, ofrece probabilidades matemáticas de perder del 80%. Y eso que todavía no planteamos ejemplos ni ejercicios.
¡Largar con un margen en chances de 4:1 (a favor) parece un buen comienzo!
¿Porqué no aumentar la tasa de blufs?, retrucarán ustedes. A no entusiasmarse demasiado. En las 8 oportunidades que mandan lo más probable es que el rival vaya al mazo: ustedes son los que tienen el juego.
