Era hora de que espejáramos nuestro proyecto. La cuestión no es si se va a ganar o no el pase, sino cuál será la suma a cobrar. Como regla general, hay que apostar al menos la mitad de lo que suma el pozo. Si sospechamos que esa cifra no será vista, entonces haber ido a ese proyecto -si hubo apuestas razonables de por medio- fue incorrecto. Así que de la mitad del pozo para arriba. Cuanto peor juegue, más apostaremos. Se supone que son malos porque defienden y se niegan a largar.
Cuanto más oculto y difícil de leer el proyecto espejado, mejor: será capaz de soportar apuestas mas intensas sin ser descubierto, hasta que sea demasiado tarde
2 Sin proyectos El bluf en el turn y el river es una situación especial. Como los montos son crecientes las probabilidades de que el rival resigne su juego son menores. También es cierto que se si superaron tantos escollos (rondas de apuestas) es porque algo hay atrás que lo justifique.
Tiene más probabilidades de éxito un bluf después del flop que uno cuando esa apuesta fue vista De ahi deriva el requisito numero uno para los blufs en esta etapa:
Que el rival tenga capacidad de foldeo.
En las mesas de bajo nivel montos y categoría-no suelen prosperar. Tienen por bien sabido que a medida que baja la categoría de los players también bajan, proporcionalmente, las probabilidades de blufear.
Este concepto queda resumido en la frase: “No se puede blufear a un sucker”. Si bien no son requisitos, existen otros conceptos y factores que deberán considerarse cuando se evalúa la factibilidad de un bluf:
Profundidad del stack. Las probabilidades de que tenga éxito son directamente proporcionales a la profundidad del stack. Cuando la apuesta es tras el flop, importan, sobre todo, las chances que ofrece el pozo.
