Un juego marginal es aquel que se ubica en el medio del espectro. Se ha espejado o el par en la mano quedó superado por uno o dos barajas de las comunes catalogarlo como marginal depende de varios factores; el más importante es el juego en sí. Otros importantes son: el número de participantes y su estilo, el monto del pozo y lo que se viene mandando.
Si han quedado contra un solo jugador con A de corazones y 7 de trébol y las comunes son: 2 de trébol, 8 y 7 de diamantes y J de picas y el rival manda -lo que sea- el juego es marginal.
Ver o no va a depender de varios factores.
A favor de no ver:
- Que es marginal. Una vez que se ha asumido lo que se tiene como marginal, la actitud natural es la de no ver. Agresivos sí, callers no.
- Rivales agresivos y derechos.
- Varios involucrados, déficit posicional y chances implícitas en contra.
Una o varias de ellas en combinación.
- Stacks de oponentes sin profundidad.
A favor de ver:
- Salidas que justifiquen las chances de hacerlo. Si no son altas, al menos que den proyectos ocultos o con potencial destructivo.
Con K y Q de trébol y comunitarias de A de trébol, K de corazones, 2 de picas y 10 de diamantes el juego es marginal. Pero en el contexto adecuado se pueden pagar para ver una más. La escalera al hueco es la máxima y la K, un segundo juego. Quizás hasta se pueden contar a las reinas como salidas.
- Stacks profundos en players débiles.
- MAM con rivales mentirosos.
Sin juego
Con proyectos. Cuando estemos por un proyecto evitaremos cometer errores yendo contra las chances. Escucharemos al rival y actuaremos en consecuencia. El monto y demás factores vistos serán quienes decidan si vemos o vamos al mazo.
Por supuesto, el aliciente para ver serán las chances implícitas: todo lo que vamos a ganar si ese proyecto se cumple. En el caso del color, chances de 3:1 serían el punto de equilibrio. La distancia entre 4:1 y 3:1 la cubren las chances implícitas y la posibilidad de ganar, sin que sea necesariamente un requisito meter el proyecto.
